El Museo del Louvre, actualmente, el museo que recibe más visitantes del mundo, no siempre fue un museo como lo conocemos hoy en día. En el siglo XII, Felipe Augusto, rey de Francia, decidió proteger la ciudad de París construyendo un castillo, el Castillo del Louvre.
Más tarde, en el siglo XVI, el rey Francisco decidió transformar la fortaleza en una residencia real. Él no fue el único monarca que reformó el castillo ya que, en el siglo XVII, Luis XVII encargó a Perrault el cambio de la fachada dándole un aspecto más majestuoso y grandioso. Finalmente, tras la Revolución Francesa, en un acto de democratización del arte, el Louvre se abrió al público como museo público. Aunque el diseño original se sigue conservando, a lo largo de los siglos se ha ido modificando el museo para mejorar la accesibilidad. Una de las últimas transformaciones ha sido la construcción de la Pirámide, que mejora la funcionalidad del museo y le da una estética innovadora.